Tigre 2 0 Claypole
Tambo cerrado
Claypole no pudo con la eficacia de Tigre: tibio 0-2 y adiós Copa.
Duele demasiado. La derrota pega fuerte en el corazón esos dos hinchas que cruzaron Buenos Aires. Sobre todo, por las maneras. Tigre se impuso con los cambios de Diego Dabove y la jerarquía individual. Y aunque es cierto que Claypole mostró agallas en el inicio de la trama, deberá cambiar el chip para pergeñar una larga temporada.
No solo no hilvanó jugadas elaboradas, tampoco pateó al arco de Felipe Zenobio. Cometió un sinfín de infracciones, acertó poquito en los pases ofensivos y se volvió al Sur con una sensación algo insípida.
Cortado, con más faltas que trazos certeros frente a las áreas, un Julio Barraza que no tuvo reparos en repartir las tarjetas desde el comienzo y tuvo que ser severo en su último match como árbitro profesional. Tigre no pudo desarrollar su juego. El Tambero, muy cerrado entre líneas, no lo dejó crear. A fin de cuentas, una parda asérrima.
La dinámica del Matador tuvo un cambio sustancial desde la faz actitudinal en el complemento. Impuso condiciones en las huidas desde la zona media. Encima, el testazo de Arias, perspicaz dentro del área, para rasguñar a un Tambero acotado de finura en campo ajeno.
Lo intentó con variantes nominales. Sin embargo, nada funcionó. Para colmo, la corrida de Romero decoró el resultado. Se guardó el denodado sacrificio, arrebato de una noche para el aprendizaje. Reiterarlo sin apuestas adustas será una temprana condena.
Publicado por Dante Ariel Dufau

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