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domingo, 30 de diciembre de 2012

Mano a mano

Entrevista a Hernán Luzzi -San Miguel-

“Tuvo que morir gente para que se tome conciencia”
Hernán Luzzi, sobreviviente de la tragedia de Cromañón, recuerda a ocho años esa noche. Habla del lazo con su hijo, el retorno a Once y no fija culpables. “Responsables fuimos todos”, le dice Locos x el Ascenso.

Hay heridas difíciles de maquillar. Aún ensordecen en silencio el incesante griterío sumidos sobre la atmósfera de Cromañón, en Once. Las sirenas de las ambulancias se confunden, mientras tanto, a unos metros, el auxilio lo hacen los jóvenes. Invade el caos y golpea la tremenda desesperación. Ahora, vibra el pavor sin voces. 
Ni siquiera la mente adormecida, en el mejor de los sueños nocturnos, despega con sutileza la esquirla punzante. Tampoco barre las marcas internas que la fina dermis lleva bien disimuladas. Pero, obviamente, duelen. Queman como el primer día, aunque el tiempo le agregue ese tinte grisáceo. No duda Hernán Luzzi (foto) en ponerle su estampa a la noche del 30 de diciembre de 2004. Protagonista en primera persona, uno de los sobrevivientes, cuenta la historia. Su historia.
-¿Cómo vivís este día?
-Siempre llega igual y a la vez muy distinto. Cada día doy todo, así puedo disfrutar los momentos. Esa fecha me marcó mucho e hizo replantearme varias cosas. Mi hijo me cambió mucho la vida y hoy ya pienso en su felicidad, darle lo mejor y entonces mi cabeza se mantiene ocupada. Obvio, yo en un segundo lugar. La verdad que siempre hay problemas y demasiados recuerdos, pero lo importante es ponerle el pecho para salir adelante.
-A ocho años, ¿lo sentís tan fuerte como en 2004?
-La verdad ya no tanto. Es obvio que siempre está ese recuerdo y es algo que no lo podré olvidar. Trato que sea una anécdota y no una carga de por vida, más allá que se me vienen imágenes a la cabeza. Hoy tengo un lazo fuerte que es mi hijo, que me aleja de todo pensamiento malo y me ayuda a vivir mejor.
La decisión de la Cámara de Casación Penal rechazó el pedido extraordinario mostrado por los condenados. Este trazo firme, establecido el pasado 20 de diciembre, fijó las inmediatas detenciones de Omar Chabán, Raúl Villarreal, Callejeros y los funcionarios involucrados para cumplir las respectivas condenas.
-¿Qué opinión tenés acerca de esta ratificación?
-Es un tema que estoy desinformado, pero la verdad no defiendo ni culpo a nadie en particular. Creo que la palabra es responsabilidad y responsables fuimos todos. Chabán, Callejeros, la seguridad, los políticos y el público, porque no hay que olvidarse que ni Chabán, Ibarra y Callejeros prendieron la candela que tiraba luces para arriba. Fuimos nosotros, la gente.
-¿Visitaste nuevamente el lugar?
-Hace mucho no voy. La última vez que estuve cerca fue cuando concentré con General Lamadrid en un hotel de la zona de Once. Fui a dar una vuelta y pasé a una cuadra, pero no más q eso. La verdad que la última vez que fui no me hizo bien, por lo que entonces preferí no volver a pasar por esa situación.
-¿Pudiste ir a algún otro recital?
-Habré ido a dos recitales mas como mucho. Como que se me fue un poco esa locura de no importarme nada por ir a ver a una banda o mismo a River. Si tengo la posibilidad de ir a algún recital sin dudas que voy a ir. No me quedó miedo, sólo que cambiaron mis prioridades.
-¿Y notaste cambios edilicios, las salidas y el control previo?
-Sí, hay cambios, por sobre todo apenas sucedió la tragedia. Ahora como que algún que otro lugar como ya pasó mucho tiempo deja pasar esas cosas. Es como todo. Somos así porque esperamos que pasen las cosas para hacer modificaciones. Tuvo que morir gente para que se tome real conciencia y así todo estamos tan enfermos que algunos, pasé lo que pasé, van a seguir siendo como son.

Publicado por Dante Ariel Dufau

domingo, 1 de enero de 2012

PRIMERA C
Sacachispas





Mano a mano con Roberto Daniel Sandrone

“Hay que lucharla día a día”
Roberto Sandrone toca de primera y al pie sin eludir ningún tema. Enmarca el sacrificio del player de Ascenso, recuerda la estadía en Neuquén, quiere arrancarle una sonrisa a Sacachispas y muestra su amor puro por Argentino de Quilmes. “Soy hincha y me gustaría poder volver”, le asegura a Locos x el Ascenso.

Piensa. Roberto Sandrone (foto) enciende la llama de la tranquilidad. Abre el corazón a esa catarata de sentimientos resplandecientes y refleja con justeza cada una de las sensaciones encontradas durante la charla con Locos x el Ascenso. Y claro, sin titubeos, hace gala de su enorme simpleza.
- ¿Qué significa jugar en el Ascenso?
- El Ascenso es algo que se vive muy desde adentro. El jugador es pasional y lleva cada sentimiento al momento del partido, igual que el hincha. Por eso, es algo único y hermoso poder disfrutarlo.
- ¿Cómo fue enfrentar a Belgrano de Córdoba, hoy en Primera, por la Copa Argentina?- Una experiencia importante y cuando entramos a la cancha era un equipo más. Sin dudas queríamos ganar, era difícil pero no nos sentimos menos que nadie, más allá que después el resultado dijo otra cosa. Fue un partido histórico y a la vez, una sensación muy linda sentirse de Primera al menos por 90 minutos.
- ¿Cómo fue el regreso a Sacachispas?
- Se dio de la mano de un amigo como es Miguel Rodríguez. Estuve en el 2005, hicimos una gran campaña llegando a semifinales del Reducido contra Excursionistas y después me quiso llevar a otro club donde estuvo él, pero me fui unos años a Neuquén. Ahora confío en mí y siempre voy a estar agradecido por la oportunidad de volver al club.
- ¿Qué diferencias encontrás entre el Argentino B y la Primera C?
- Me tocó estar en Banfield de Mar del Plata y Atlético Maronese de Neuquén, en el Torneo Argentino B, y uno siente que el respaldo es distinto en cada lugar. Tenés toda una ciudad o una provincia para un equipo, se lo trata diferente al jugador que solo se encarga de jugar al fútbol y eso lo hace más fácil para el jugador. Acá, en cambio, es diferente. Hay que lucharla día a día, pero también es lindo. Que hay diferencia es indudable, aunque para el jugador que ama el fútbol es apasionante en todos lados y tener la posibilidad de entrar a la cancha es hermoso.
- ¿Te hubiera gustado quedarte en Atlético Maronese?
- La puerta siempre está abierta. Tuve un buen paso e hice grandes amigos. De hecho, sigo hablando el presidente Hugo Silva y estamos en contacto para volver, pero tengo mi familia en Buenos Aires y no me quiero volver a alejarme.
- ¿Lo mejor de Neuquén?- Encontré una ciudad con muchos atractivos y la amistad con Hugo Silva, el mejor directivo. Es una persona bárbara, me enseñó mucho, siempre frontal y que, aparte de fútbol, vive para el club en todo momento.
- ¿Qué es en tu vida Argentino de Quilmes?
- Soy hincha. Crecí, aprendí muchas cosas, tuve la suerte de debutar y enfrentar a rivales como Ferro, Platense, Almirante Brown en la B Metro. Tengo muchos recuerdos lindos, por eso es difícil verlo en la D, sin desmerecer la categoría. Es un club grande, con más de cien años de historia y debería tener otro presente. Son cosas que suceden y pagó con descensos distintos momentos. Me gustaría poder volver en algún momento, sé que me sentiría muy cómodo.
- ¿Resignarías algo para regresar?
- No se si resignaría, es una cuestión que debe darse. Lo que estoy seguro es que si Argentino de Quilmes estaría en la Primera C y tengo la posibilidad de elegir, sin dudas vuelvo.
- ¿Cuál es el deseo para este 2012?
- Hay varios. El primero es que mejoremos mucho para que Sacachispas empiece a sumar, podamos olvidarnos del descenso y entremos al Reducido. Tenemos un gran plantel con jugadores de experiencia para encontrar rápido el camino desde adentro de la cancha, aunque es una pena que Miguel (Rodríguez) haya tenido que dejar el cargo.

Publicado por Dante Ariel Dufau

domingo, 25 de diciembre de 2011

MANO A MANO

Nota a Ramiro González -Ethnikos Assia-

“No tengo ni una foto con Pires y Ravanelli”
Ramiro González es oriundo de Junín y cuenta una historia repleta de vivencias desde Chipre. Tiene un pasado en River Plate y Francia, pero no olvida el retorno al país antes del despegue para radicarse en el Viejo Continente. Adora el asado a la distancia, aunque, hoy en el Ethnikos Assia, toma costumbres con tinte foráneo. Y, ahora, saca una línea de guantes. Top.

- ¿Cómo describís el inicio de tu carrera?
- Difícil. A los 14 años viajé a Buenos Aires, fui a River Plate, luego a Independiente de Avellaneda y de ahí a Francia en 1998. Un mundo nuevo y diferente. Estuve casi una temporada y media en Olimpique de Marsella, un club increíble. Luego estuve en Escocia, pero tuve un problema familiar muy grave en el 2004, decidí regresar al país y arreglé en La Plata FC. Estábamos genial, como un equipo del Nacional B, salimos campeones del Argentino B y en el A estuvimos bien, aunque no pudimos ascender. La verdad, una pena, cosas del fútbol.
- ¿Qué cambió en vos viajar desde chico a Europa?
- Hay cosas que siempre se extrañan. No es fácil, pero la verdad que anduve por muchos lados, siempre fui muy abierto y no tuve miedos ni problemas de viajar e irme a lugares desde tan chico. Ahora hace tres temporadas que estoy en Chipre. Es más, me casé con una chica de acá y tengo la suerte que está embarazada de tres meses. Estoy feliz.
- ¿Podés resumir en una palabra semejante aventura?
- La verdad que sí hay una. Amo ser arquero. Llegué a jugar al fútbol por trabajo de tantos años, logré hacer mi propia marca de guantes y en dos semanas me llega el primer modelo. No es fácil establecerse en el fútbol ni en el ambiente. Por eso, creo que sacrificio es una palabra que resume muchos puntos diferentes.
- ¿Qué te sorprendió apenas llegaste a Francia?
- Fue todo muy rápido. Cuando me empezaron a citar en la reserva de Independiente, salió la posibilidad para irme a Francia, con 18 años recién cumplidos, algo increíble. Llegué a Marsella, me llevaron derecho a la pretemporada con el primer equipo y antes de acomodar mis cosas estaba entrenando con Pires, Ravanelli, Dugarry y muchos más. No era el único argentino. También compartía el plantel Berizoo, Pablo Calandria y Daniel Montenegro. Estaba en una nube.
- ¿Qué sensación tuviste de tenerlos a tu lado?
- No era una sola. Entrenar con campeones del Mundo como Pires y Dugarry fue increíble. Cracks adentro como jugadores y afuera mostrando humildad. Era muy chico, tímido, los escuchaba y respetaba mucho. Ni una foto me saque con ellos, me daba vergüenza pedírselo porque eran compañeros y claro, ahora me arrepiento cada vez que la pienso, ja, ja.
- ¿Fue complicado tener que irte?
- En la Reserva éramos tres arqueros. Uno era Cédric Carrasso, hoy en el Girondins Bordeaux y el otro era Steeve Elana, que ahora está en Brest. Hubo cambio de director técnico, llegó Bernard Casoni e hizo limpieza en el plantel. No le caían bien los argentinos y los cuatro nos tuvimos que ir.
- Y de ahí, ¿sin escalas a Escocia?
- No. Estuve entrenando quince días en Atlético Madrid B. No sé qué sucedió al final cuando pensé que estaba todo echo y tuve la suerte que salió una oportunidad de ir a Escocia.
- ¿Qué sentiste apenas pisaste Escocia?
- Fue a mediados del 2000. Es un país muy lindo. Y en lo deportivo tiene similitudes con Inglaterra. Los hinchas son muy fieles y esperan los fines de semana para ir el sábado a la cancha. La gente vive para eso en el Reino Unido. Están metidos en sus cosas durante una semana y quieren que llegue el día del partido. Es una lástima que el fútbol esté pasando por un momento malo en lo económico.
- ¿Te cruzaste con algún argentino adentro o afuera?
- Con varios. Muchos, pero el que más me marcó fue el Alberto Carranza. Jugamos juntos en el Raith Rovers en la First Division. Un grande como tipo, tranquilo y un jugador bárbaro. Él, antes, había estado en el Dundee FC y conocía todo.
- ¿Se te hizo más fácil la vida en Escocia que en Francia?
- No, fue mucho más duro. El idioma francés pude aprenderlo rápido. En cambio, el inglés no lo manejaba del todo bien y encima tienen un acento jodido, pero pude agarrarlo de a poco.
- ¿Qué recordás de España?
- Tengo una mezcla de sensaciones. Allá jugué en la B y en la C. El ascenso español es complicado, tiene partidos muy feos y donde no se juega a nada. Ahora el fútbol, salvo Primera y Segunda División, está muerto. No tienen un euro.
- ¿Y qué encontraste en Chipre?
- Todo. Un lugar hermoso, paradisíaco, con unas playas divinas y mucho calor. El fútbol es distinto. Hay muchos extranjeros, se juega de otra manera mucho mejor y el nivel es bueno. APOEL es un ejemplo, que metió esta temporada entre los 16 mejores de Europa. A la vez, es doloroso que la crisis general esté golpeando tanto a los clubes. Lo curioso es que siempre jugás con sol y calor, casi nunca frío. En verano hace entre 40 y 45 grados todos los días, es sofocante más que nada en la pretemporada y se hace duro. Nunca viví algo igual, no se puede parar de transpirar.
- ¿Es complicado el día a día?
- Tengo que ser cuidadoso con lo que digo porque juego acá y mi mujer es chipriota, pero muchos clubes padecen los problemas económicos. Acá, además, se dividen por las ideologías políticas. Están los equipos de derecha y los de izquierda. Increíble, pero una realidad.
- ¿El hincha es pasional o le da lo mismo?
- El chipriota en sí es verborrágico. Son muy locos. Siempre hay alguna puteada, es parte del futbol, aunque nada raro. Por ahora no me pasó, ja. El tema es si jugás en un grande que te conocen todos y a veces se torna difícil porque es una país chico. Ahora estoy en la B e igual la gente me conoce mucho.
- ¿Qué costumbre traerías a la Argentina?
- Claro. Frappé frío en verano. Es café frío y batido con hielo y algo de leche. Es la única manera de tomar café durante estos meses. Me encanta cuando hace mucho calor, además te levanta a full.
- ¿Y qué llevarías a Chipre?
- Sin dudas, asado. Acá comen mucho cerdo, cordero y pollo hecho al spiedo. Es típico de ellos, se llama Sublaqui. La verdad es muy rico. Igual, no soy de los que hacen el asado, sino miro cómo lo hace y luego lo como, ja, ja. Ah, obvio, también traería a mis padres, mi abuela y mi hermana.

Publicado por Dante Ariel Dufau

miércoles, 30 de noviembre de 2011

PRIMERA B METROPOLITANA
Deportivo Morón





Mano a mano - Sebastián Pérez

“Pienso entre venir a entrenar o darle de comer a mi hija”
Sebastián Pérez muestra la mirada paternal, pero resiste de pie a la hiriente realidad. Y, como nunca, recorrió cada tema: Daniele, promedio, sueldos, objetivos y estado anímico. “Ojalá haya gente que se dé cuenta de la situación que estamos viviendo”, le asegura a Locos x el Ascenso.

- ¿Qué análisis hacés del empate frente a Comunicaciones?- El balance es bueno y positivo en varios aspectos. Se mejoró mucho respecto a lo hecho en el partido pasado con Sportivo Italiano, es importante no haber perdido nuevamente y creo que el punto sirve mucho de cara a lo que viene.
- ¿En cuánto ayudó la llegada de Daniele?
- Mucho. La verdad nos dio esa confianza que no veníamos teniendo, más allá que López y Ruíz trabajaron fuerte en esto. Es un técnico que conoce el club y desde que tomó el cargo busca mantener fuerte el ánimo grupal.
- ¿Cómo hacen para encarar cada uno de los partidos sabiendo el tema del promedio?
- No pensamos en el promedio. Sabemos que estamos últimos en la tabla y eso nos duele mucho. Tratamos de plantear los partidos como finales y queremos ganarlos, pero a veces las cosas no se dan como uno realmente quiere. Esta vez, el esfuerzo tuvo premio contra un rival duro y vale por haber cambiado un poquito la racha negativa.
- ¿Por qué pensás que las cosas no se dan?
- Uno intenta y en muchas ocasiones no salen. Realmente estamos trabajando mucho para que la cabeza esté fuerte y la verdad que encontrarse con un gol tempranero, en pocos minutos de juego, es difícil. Lamentablemente no estábamos fuerte de la cabeza para soportarlo y darlo vuelta, no sólo por lo futbolístico sino también por todo lo que está atravesando la institución. Es de conocimiento, pero tanto el cuerpo técnico como los jugadores estamos tratando de ponerle el pecho a la situación para sacar al club adelante.
- ¿Cómo hace el jugador de Morón para ser fuerte de a cabeza?
- Sin dudas es complicado porque se hace dificil venir a diario a entrenar con este panorama que se vive en general. Pero estas cosas hay que superarlas, aunque no sea fácil poder plasmarlo.
- ¿Cuánto pesa el tema salarial?
- A la hora de entrar a la cancha uno tiene que olvidarse y pensar en la camiseta para tratar que al club le vaya bien. Es cierto que genera incomodidades, pero hay que poner la mente en las tres finales que quedan en este año con el objetivo de sumar la mayor cantidad de puntos para salir del lugar que estamos.
- Todo esto sin un billete en el bolsillo
- Y sí. Es así. Tenemos que mejorar en muchas cosas para incentivar a la gente que venga, nos siga alentando y dando una mano a través de los resultados para impulsar a que todo esto cambie.
- ¿Se puede pensar solamente en la pelota?
- A veces es difícil dividir y conseguir separar los tantos. Apenas llegás a tu casa, mirás para todos lados, abrís la heladera y no hay nada para comer es el momento que uno se hace mil preguntas. O cuando ves a tu hija que te pide yogurt y te da cosa decirle no tengo. No hay. Asumimos la situación, somos los primeros responsables y estoy seguro que lo vamos a sacar, aunque duele mucho pasar por esto.
- ¿Cómo hace un papá para mirar a la hija y explicarle la situación?
- Uno analiza, pero decirle eso a un hijo me da vergüenza. Es un conjunto de cosas, nosotros venimos todos los días, no faltamos nunca y dejamos la vida en la cancha. Lo futbolístico es aparte porque esto es fútbol y se puede ganar o perder. Todos hacemos lo imposible para no fallar y aunque las cosas no salen como uno realmente espera, estamos poniendo el pecho, seguimos con los pies firmes, somos los primeros que queremos salir de este momento complicado y sé que con sacrificio vamos a salir adelante.
- ¿Da bronca o ganas de llorar?
- A mí me dan ganas de llorar. La verdad es esa. Hay días que pienso entre venir a entrenar o darle de comer a mi hija. Es algo que me duele. Ojalá haya gente que se dé cuenta de la situación que estamos viviendo. Todos estamos pasando un mal momento económico, esperamos que esta realidad haga un click y cambia para el bien de cada uno.

Publicado por Hernán Gabriel Dufau - Dante Ariel Dufau