Independiente 4 2 Atenas -Río Cuarto-
Albo que lamentar
Atenas padeció el frenesí ofensivo y la contundencia de un Independiente intenso: tremendo 2-4 en Varela y adiós a la Copa.
El Norberto Tomaghello fue el escenario de una verdadera obra de terror. Atenas no pudo regalarse una tarde ensueño y perdió sin atenuantes contra Independiente. Tuvo un inicio que levantó las ilusiones, pero terminó masticando bronca y con un reflejo de preocupación.
El Rojo golpeó bastante rápido. En un rato de furia, Valdez abrió la cuenta, Ignacio Pusetto cortó su sequía y Luciano Cabral fijó una diferencia plausible. Atenas, aturdido, apenas amagó con despertarse.
Poco, casi nada, varió la mansa trama del complemento. Es más, Tempone, debutante, coronó la goleada con otro trazo fino. Fue una tarde desapacible, pero guarda un sabor especial. Quiroga se animó de tiro libre, clavó un derechazo certero y apretó el puño. Y como si fuese poco, Rivadero encontró un rebote para decorar el score.
Todo terminó ahí. Atenas no pudo encontrarle la vuelta a un reto de estirpe. Dio una muestra de carácter, pero el salto de categoría le costó demasiado caro. Y lo lamenta.
Publicado por Hernán Gabriel Dufau

No hay comentarios.:
Publicar un comentario