Nocaut técnico
El 1-1 ante Defensores de Belgrano terminó de voltear a Leonardo Ramos, que renunció a su cargo. En medio del bajón, la dupla Traverso - Vega nuevamente tomaron las riendas del plantel.
Fue una piña irresistible. No había manera de sobreponerse por más ganas y actitud que se pongan sobre la mesa. Ahora es muy sencillo sentenciar y reflejar que las charlas durante la semana poco hicieron cambiar la imagen, por más que la tarde había arrancado bien. El gol de Pablo Ruíz a los dos minutos, en el amanecer del partido, parecía rumbear a Nueva Chicago hacia la tan esperada victoria que calme la sed de festejos. Y la que mantuviera a Leonardo Ramos Giró al frente del equipo. Claro que la derrota ante Los Andes había agudizado un síntoma irreversible que tenía plazo. Y el gol de Maximiliano Ceratto provocó una réplica dura desperdigada que se hizo escuchar en cada sitio del estadio. También, profundo silencio y rostros dolidos y cabizbajos que solamente atinaron a mirar el suelo un rato después que Diego Ceballos había levantado los brazos poniéndole punto final al partido. A un ciclo que comenzó con triunfos consecutivos y momentos de felicidad pero que en este tramo decisivo partió al medio de la atmósfera. Resultados y desempeños que bajaron sensiblemente el rendimiento hasta que el director técnico colgó la renuncia. El multiplicado insulto se hizo sentir marcando la última señal de una historia con situaciones opuestas y que finalizó en nocaut. La vuelta a los entrenamientos no pudo aguardar y ante la despedida, la dupla Jorge Traverso - Roberto Vega agarró los hilos del equipo, poniendo la cabeza en el encuentro del martes ante San Telmo. Otra dura prueba buscando reivindicarse y escapar de esta situación para volverse a encaminar en el torneo.
Publicado por Dante Ariel Dufau

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